miércoles, 17 de noviembre de 2010

Denisse, la bulimia, la mentira y la injusticia.

Había una vez una niña llamada Denisse que tenía 14 años. Siempre había tenido todo lo que quería celulares, laptops, dinero, todo lo que deseaba. Pero le faltaba lo más importante que era el amor de su familia: de sus padres y de su hermana Carrie.
Carrie era una chica de 23 años que estudiaba publicidad. Carrie siempre la molestaba y le hacía la vida imposible a  Denisse. Denisse en el colegio era aparentemente feliz, porque siempre le ha importado las apariencias y claro está que las apariencias engañan... }
Carrie un día llegó a su límite y acusó a Denisse de ser bulímica, si bulímica, díganme ¿A quién le gustaría que la acusen injustamente de un desorden alimenticio?
Denisse se sintió muy mal por lo que Carrie había dicho, pero se sintió peor cuando notó que su madre no creía en ella. En el colegio Deiisse lloraba sin consuelo, pocos eran sus momentos felices.
Llimag su peor enemiga se reía a sus espaldas ya que Denisse hacía lo mismo cuando Llimag sufría. Pero Llimag al enterarse del problema se conmovió mucho y  se amistó con ella, es decir dejó el pasado atrás. Realmente, en ese momento Denisse estaba sola porque incluso con sus amigas se había distanciado...Bueno ¿De qué clase de amigas hablamos?
Pocas de sus amigas eran las que la  consolaban y Llimag se unió a la causa. Mariam, la mamá de Denisse, la sacaba del colegio para corrobar lo que Carrie había dicho de ella pero mientras tanto Denisse en su casa era considerada una bulímica.
 En la actualidad esta historia se está desarrollando y la escribo en honor a alguien que quiero mucho. Ojalá que todo se solucione, ojalá que Llimag pueda perdonar del todo a Denisse. Y ojalá Denisse se dé cuenta quienes realmente son sus amigas...


Muy aparte de la importancia de las amigas en los momentos difíciles, de la enemistad entre amigas o hermanos, de que las apariencias engañan o del tenerlo todo y no tenerlo nada al mismo tiempo; está la credibilidad que tenemos de parte de nuestros padres.
Si algún día un padre de familia lee esto y está cruzando por algo similar, hable con su hija antes de acusarla o de creer en otra persona. Esté pendiente más de ella, de lo que hace y asegúrese primero.